‘Sueños de libertad’: Cloe decepciona a Marta (Mejores momentos)
La búsqueda de Fina ha dado un giro inesperado en ‘Sueños de libertad’, pero lo que debería haber sido una noticia esperanzadora se ha convertido en una decepción mayúscula para Marta.

Y es que Cloe, la persona en quien había depositado su confianza para rastrear el paradero de Fina en Argentina, le ha ocultado durante horas una información crucial.
Todo arranca cuando Cloe se presenta ante Marta con una revelación que cambia por completo el tablero. «He recibido una llamada de la Asociación de Fotógrafos de Rosario», le confiesa la francesa. La reacción de Marta es inmediata, casi eléctrica: «¿Han llamado de la Asociación?». Cloe le explica que, tras la consulta que realizaron en su día, han estado investigando y finalmente han podido confirmar que Fina es una de las asociadas. Una pista firme. Un nombre real. La prueba de que Fina sigue adelante con su vida al otro lado del océano.
Para Marta, la noticia es un soplo de aire fresco en medio de la angustia. «Está bien y está en Argentina», murmura casi para sí misma, procesando el alivio. Cloe le recomienda prudencia, que vuelva a llamar para obtener más datos, que piense con calma los siguientes pasos. Pero entonces llega el mazazo.
«¿Cuándo han llamado?», pregunta Marta. «Ayer», responde Cloe. Y el silencio se quiebra. «¿Cómo que ayer?» La incredulidad se transforma rápidamente en indignación. Marta no puede creer que Cloe haya retenido esa información durante un día entero, sabiendo perfectamente lo que significa para ella. «¿Sabes lo importante? Lo mucho que significa esto para mí. Increíble. Pensaba que te importaba algo», le reprocha con la voz cargada de decepción.
La respuesta de Cloe es tan reveladora como dolorosa. «Ese es el problema, Marta. Que todavía me importas.» Una confesión que lo explica todo y que al mismo tiempo lo complica todo. La francesa no retuvo la información por descuido ni por maldad, sino porque sus sentimientos por Marta siguen ahí, latentes, y facilitarle el camino hacia Fina supone, en cierto modo, alejarse definitivamente de ella.
Consciente de que no puede seguir interponiéndose, Cloe da un paso atrás. «Ya tienes una pista para encontrar a Fina. Perdóname, de verdad. Te deseo muchísima suerte y yo me marcho», sentencia antes de despedirse, dejando claro que su retirada es definitiva. Un adiós que sabe a renuncia, a amor no correspondido que finalmente acepta su derrota.
Marta se queda con la pista que tanto anhelaba, pero también con el sabor amargo de haber descubierto que alguien cercano estuvo a punto de arrebatarle la oportunidad de reencontrarse con Fina. La pregunta ahora es clara: ¿será esta la información que por fin le permita cruzar el océano y reunirse con la mujer que ama?




